¿Llega la tormenta en Neuquén? El calor intenso y las alertas de lluvia en la región

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Neuquén está atravesando una fase prolongada de calor extremo en los últimos días. Según datos del Instituto Nacional de Meteorología (INM), las temperaturas máximas en la zona del Alto Valle superan los 34 grados centígrados. Este fenómeno se espera que continúe hasta el viernes 20 de febrero, momento en el cual se prevé un marcado cambio climático local. Los especialistas indican que el sistema atmosférico actual está generando condiciones propicias para la formación de tormentas a corto plazo, aunque la intensidad de la lluvia aún es incierta.

El calor en Neuquén no es un evento aislado, sino parte de un patrón climático más amplio. Durante la semana pasada, el país registró temperaturas en zonas rurales que superaron los 35 grados, lo que ha tenido impactos en la productividad agrícola y en la salud de la población. Los agricultores en la zona del Lago Argentino han reportado que las plantas frágiles están siendo afectadas por la falta de precipitaciones, lo que podría llevar a pérdidas económicas significativas.

La Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) ha emitido alertas sobre la posibilidad de lluvias en la región. Según un informe reciente, el viernes 20 de febrero presentará un marcado contraste climático, con temperaturas máximas de 34 grados y vientos fuertes. Este evento podría traer consigo lluvias intensas, aunque no se confirma si la tormenta será prolongada o breve. Los servicios de emergencia en la zona están preparados para atender cualquier situación de inundações.

Los efectos del calor extremo en Neuquén tienen consecuencias socioeconómicas. En la zona del Río Negro, los residentes reportan que el aumento en la temperatura ha incrementado el consumo de agua. Además, el calor ha aumentado la incidencia de estrés térmico en personas vulnerables, como niños y adultos mayores. Estudios recientes indican que cada grado de aumento en temperatura puede elevar el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor en un 10%.

La preparación ante el cambio climático en regiones como Neuquén es crítica. Los gobiernos locales están implementando medidas para mejorar la resiliencia ante eventos climáticos. En el Alto Valle, se ha creado un grupo de trabajo específico que se encarga de monitorear las condiciones atmosféricas en tiempo real y emitir alertas tempranas. Estas iniciativas buscan minimizar los impactos negativos del calor extremo y preparar a la población para posibles lluvias.

El próximo viernes 20 de febrero marcará un punto de inflexión en el clima de Neuquén. Si el sistema atmosférico se mantiene estable, el calor continuará dominando. Por otro lado, si se forma una nueva masa de aire frío, podría haber una caída brusca de temperaturas y la llegada de tormentas. Los especialistas recomiendan a la población mantenerse informada y seguir las indicaciones de las autoridades locales para evitar riesgos.

El caso de Neuquén

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